En sentencia
No.0146, de fecha doce (12) de abril de dos mil veintitrés (2023), Expediente
22-209, con ponencia del Magistrado ELÍAS RUBÉN BITTAR ESCALONA, la Sala de
Casación Social del Tribunal Supremo de Justicia fijó criterio según el cual
para considerar que el salario se reconozca como pactado en moneda extranjera
es necesaria la existencia de una convención especial (contrato, cláusula
o acuerdo) que de forma expresa así lo estipule conforme lo dispuesto
en el artículo 128 de la Ley del Banco Central de Venezuela.
A
continuación, transcribimos parte del fallo:
“(…) de la lectura de la denuncia parcialmente transcrita, esta Sala
entiende que, aun cuando el formalizante delata la infracción de tres normas
jurídicas distintas, de la motivación de la misma se observa que lo requerido
por el formalizante es denunciar el vicio de falta de aplicación de los
artículos 123 de la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras,
128 del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley Orgánica del Banco
Central de Venezuela, y 8 literal a) del Convenio Cambiario Nro. 1, al
condenar el juez superior a la demandada al pago de conceptos laborales en
moneda extranjera, sin tomar en cuenta que el salario pactado por ambas
partes fue en moneda de curso legal. DESTACADO NUESTRO
Respecto a la falta de aplicación, ha sido criterio reiterado de esta
Sala de Casación Social, que la misma ocurre cuando el sentenciador no emplea o
niega la aplicación de una norma vigente que es aplicable al caso en cuestión,
la cual, tiene incidencia en el dispositivo del fallo.
Al respecto, el artículo 123 de la Ley Orgánica del Trabajo las
Trabajadoras y los Trabajadores prevé lo siguiente:
“Artículo 123. El salario deberá pagarse en moneda de curso legal.
Por acuerdo entre el patrono o la patrona y el trabajador o la trabajadora,
podrá hacerse mediante cheque bancario o por órgano de una entidad de ahorro y
préstamo u otra institución bancaria, conforme a las normas que establezca el
Reglamento de esta Ley.
No se permitirá el pago en mercancías, vales, fichas o cualquier otro
signo representativo con que quiera sustituirse la moneda.
Podrá estipularse como parte del salario, cuando ello conlleve un
beneficio social para el trabajador o trabajadora, la dotación de vivienda, la
provisión de comida y otros beneficios de naturaleza semejante”. DESTACADO NUESTRO
Por su parte, la Ley Orgánica del Banco Central de Venezuela (Gaceta
Oficial de la República Bolivariana de Venezuela, Nº 6211, Extraordinario,
Decreto Nº 2.179, de fecha 30 de diciembre de 2015), en su artículo 128,
establece lo siguiente:
“Artículo 128. Los pagos estipulados en monedas extranjeras, se
cancelan, salvo convención especial, con la entrega de lo equivalente en
moneda de curso legal al tipo de pago corriente en el lugar de la fecha de
pago”. DESTACADO NUESTRO
Del primer dispositivo transcrito, se concluye que el salario debe ser
pagado en moneda de curso legal, que en nuestro país es el bolívar, por lo que
no se permite el pago del salario a través de mercancías, vales, fichas o
cualquier otro signo representativo con que quiera sustituirse la moneda;
debiendo ser pagado en dinero efectivo, o mediante cheque bancario o por depósito
en entidad de ahorro y préstamo u otra institución bancaria.
De igual forma, el artículo 128 del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de
Ley Orgánica del Banco Central de Venezuela antes citado, establece como norma
rectora que la obligación de efectuar la debida cancelación de un pago
contraído en cualquier moneda extranjera, puede hacerse con el equivalente en
moneda de curso legal en el país, esto es, bolívares, al tipo de cambio de
referencia establecido por el Banco Central de Venezuela, para la fecha valor
del día en que se realice el pago, sin embargo, dicha norma rectora,
contiene una excepción, “salvo convención especial”, lo cual significa que las
partes involucradas (acreedora y deudora) pueden pactar que el cumplimiento de
la obligación se haga válidamente en la moneda extranjera que previamente se
haya estipulado, esto es, como moneda de pago y no de cuenta, a excepción de
aquellos casos en que el deudor deba efectuar pagos parciales del salario en
moneda extranjera.
La excepción a la regla, a la cual hace referencia el dispositivo antes
transcrito, de ninguna manera permite presumir de la conducta del deudor, en
caso de pagos parciales efectuados en moneda extranjera, o en el caso de
obligaciones de tracto sucesivo donde el deudor haya efectuado total o
parcialmente, si no existe convención especial que así lo haya establecido, el
pago en dicha moneda, que ésta es la que obliga, como (SIC) por ejemplo, en el
caso de la obligación de pagar el salario.
Tampoco puede presumirse la existencia de dicha excepción con la
presunción iuris tantum establecida en el artículo 58 de la Ley Orgánica del
Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras, de manera tal que se invierta la
carga de la prueba sobre la existencia de la obligación adquirida; debido a que
quien invoque la existencia de la excepción debe probarla, esto es, la
“convención especial”. DESTACADO NUESTRO
No obstante, si el pago parcial o total de salario en moneda extranjera
no se estipuló previamente a través de un contrato escrito, es decir, que no se
ha efectuado una “convención especial”, no puede considerarse tal circunstancia
como una excepción a lo dispuesto en el artículo 128 de la Ley Orgánica del
Banco Central de Venezuela.
En este sentido, cuando la doctrina y jurisprudencia se refieren a una
determinada moneda extranjera como “moneda de pago”, no se refieren a cómo se
ha pagado o viene pagando una determinada obligación, o a cómo se lleva la
contabilidad frente a una determinada operación (moneda de cuenta), sino a cómo
el deudor está obligado a cancelar, total o parcialmente, según la “convención
especial”, su deuda o a ello puede ser constreñido por el acreedor.
Ahora bien, el artículo 8 del mencionado Convenio Cambiario N° 1 (2018),
señala lo siguiente:
“Artículo 8.- De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 128 del Decreto
con Rango, Valor y Fuerza de Ley del Banco Central de Venezuela, el pago de las
obligaciones pactadas en moneda extranjera será efectuado en atención a lo
siguiente:
a) Cuando la obligación haya sido pactada en moneda extranjera por las
partes contratantes como moneda de cuenta, el pago podrá efectuarse en dicha
moneda o en bolívares, al tipo de cambio vigente para la fecha del pago (…)”
De la lectura del artículo transcrito se entiende que cuando la
obligación haya sido pactada en moneda extranjera por las partes contratantes
como moneda de cuenta, el pago “podrá efectuarse en dicha moneda o en bolívares”,
al tipo de cambio vigente para la fecha del pago.
(OMISIS)
Ahora bien, con relación a las obligaciones de pago en la República
Bolivariana de Venezuela expresadas en moneda extranjera, esta Sala de Casación
Social dejó sentado en sentencia número 269 de fecha 8 de diciembre del año
2021 (caso: Oscar Rafael Quiroz Bravo y otros, contra Baker Hughes de
Venezuela, S.C.P.A.), lo siguiente:
“Asimismo, debe indicarse que en atención al artículo 128 en referencia,
en principio las obligaciones en Venezuela expresadas en moneda extranjera y
(SIC) pagadera en el territorio, utilizan la divisa como moneda de cuenta, como
referencia para el pago equivalente en bolívares aplicando el cambio o tasa
oficial fijada por el Banco Central de Venezuela para el momento en que se
realice el pago efectivo, salvo convención especial en contrario, entendida
como contrato, cláusula o acuerdo, que consagre a la moneda extranjera como
moneda de pago, siempre que lo permita el marco del sistema o régimen de
operación con divisas existente para el momento del pago.
(OMISIS)
Así las cosas, siendo el bolívar la moneda de curso legal (dinero), como
lo refiere el artículo 123 citado no se permite el pago del salario en
mercancías, vales, fichas o cualquier otro signo representativo con que quiera
sustituirse la moneda; debiendo ser pagado en dinero efectivo, o mediante
cheque bancario o por depósito en entidad de ahorro y préstamo u otra
institución bancaria; más el bolívar no es de curso forzoso entre particulares,
lo que permite que el salario, como remuneración, provecho o ventaja por los
servicios prestados, pueda acordarse por las partes en todo o en parte en
moneda extranjera como compensación por el servicio efectuado y forma de
mantener el poder adquisitivo del salario, reflejándolo en el recibo de pago
del trabajador (artículo 106 LOTTT), en el entendido, que el salario debe ser
suficiente para satisfacer las necesidades materiales, morales e intelectuales
del trabajador y de su familia, en relación con la actividad cumplida (artículo
111 LOTTT).
De esta manera, se acepta el pago del salario en moneda extranjera por
convención especial y a la luz del nuevo marco cambiario, conforme a lo
previsto en el artículo 128 mencionado concatenado con el Decreto Constituyente
(2 de agosto de 2018) y el Convenio Cambiario N° 1, en su literal b), del
artículo 8 mencionado y; en caso de pactarse lo devengado en salario en moneda
extranjera como moneda de cuenta, se permite que el patrono pueda liberarse de
su obligación efectuando el pago en dicha moneda o en bolívares, atendiendo al
literal a) del artículo 8 del vigente Convenio Cambiario N° 1 (7 de septiembre
de 2018).
En este sentido, la Sala de Casación Civil en sentencia N° 106 del 29 de
abril de 2021 (caso: Gabriela Coromoto Infante Gravina y otra, contra Alexander
Santa María Ávila y otro), señaló lo siguiente:
En cuanto a las obligaciones, la Sala ha establecido que debe
distinguirse cuando la obligación en divisas está expresada en moneda de cuenta
(moneda alternativa) o como moneda de pago stricto sensu. En el primer caso, la
Sala ha establecido que la moneda extranjera funciona como una moneda de
cuenta, es decir, de modo referencial del valor de las obligaciones asumidas en
un momento determinado, en el segundo caso, la moneda extranjera se fija como
moneda efectiva y exclusiva de pago.
En este sentido, cuando la moneda extranjera funciona como moneda de
cuenta, implica que las partes la emplean como una fórmula de reajuste o
estabilización de la obligación pecuniaria frente a eventuales variaciones del
valor interno de la moneda de curso legal, que en nuestro caso es el Bolívar.
Así, el deudor de una obligación estipulada en moneda extranjera, en principio,
se liberará entregando su equivalente en bolívares a la tasa corriente a la
fecha de pago, precisamente tanto la moneda de cuenta como la moneda de curso
legal están in obligationem, pero una sola de ellas está in solutionem, en
consecuencia salvo que exista pacto especial o cláusula de pago efectivo en
moneda extranjera, conforme lo dispone el artículo 128 de la mencionada Ley del
Banco Central, el deudor se liberará de la obligación nominada en moneda
extranjera mediante la entrega de su equivalente en bolívares a la tasa de
cambio corriente en el lugar de la fecha de pago (…)”
Fuente:
http://historico.tsj.gob.ve/decisiones/scs/abril/324169-146-12423-2023-22-209.HTML